Del laboratorio al campo: superando las barreras que frenan la adopción de productos biológicos

En una reciente ¡AgroNegocios Globales EN VIVO! seminario web titulado “Cuidando la brecha biológica,”, Carlos Ledó Orriach, Fundador y CEO de Vegano, y el Dr. Willian Batista Silva, Gerente Técnico de Desarrollo de Productos LATAM/CAC, Biografía del arcoíris, actuaron como dos de los panelistas y brindaron información sobre los desafíos actuales que enfrenta el mercado de productos biológicos y cómo las empresas pueden adaptarse para enfrentar esos desafíos.

En este segmento de preguntas y respuestas, brindan respuestas a las preguntas de los asistentes sobre las barreras actuales para llevar los productos al mercado, cómo están trabajando las empresas para llevar los productos a los productores y más.

Puedes acceder La grabación del seminario web aquí.

P: ¿Tiene el control biológico clásico un lugar en la agricultura industrial a gran escala, o el vacío será llenado por la inteligencia artificial y la química de próxima generación?

Ledó Orriach: Sí, el control biológico clásico tiene sin duda un lugar en la agricultura a gran escala. La IA y la química mejorada complementarán, no reemplazarán, el biocontrol. El futuro probablemente será un enfoque integrado donde las herramientas digitales guiarán un uso más preciso de los productos biológicos, haciéndolos escalables y confiables para las operaciones industriales.

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Batista Silva: Tiene su lugar. El control biológico clásico ha sido fundamental en el manejo de plagas desde finales del siglo XIX. La introducción del escarabajo vedalia para controlar la cochinilla algodonosa en California es un ejemplo clásico. Este método ha demostrado su eficacia en diversos contextos, pero su aplicación en la agricultura industrial a gran escala requiere adaptación a las prácticas modernas.

La integración de la IA puede revolucionar la gestión de plagas. Por ejemplo, las plataformas basadas en IA pueden analizar datos de drones e imágenes satelitales para identificar focos de plagas y predecir brotes. Esto permite la aplicación específica de controles biológicos, reduciendo el desperdicio y mejorando la eficacia. Por ejemplo, el uso de la IA en el monitoreo de poblaciones de plagas puede conducir a la liberación oportuna de enemigos naturales, optimizando así su impacto.



La sostenibilidad de las prácticas agrícolas se examina cada vez con mayor atención. Los métodos de control biológico pueden reducir significativamente el uso de pesticidas, lo que resulta en una menor cantidad de residuos químicos en los alimentos y el agua. Por ejemplo, estudios han demostrado que la integración del control biológico con métodos químicos puede reducir las aplicaciones de pesticidas hasta en un 50%, mejorando así la salud ambiental y la biodiversidad.

P: ¿Qué opina de los proyectos de campo regionales que prueban los mismos productos biológicos en distintos países y en condiciones reales?

LO: Estos proyectos son sumamente valiosos. Los ensayos multinacionales en condiciones reales ayudan a generar datos robustos, identificar interacciones ambientales y acelerar la adopción. Estamos abiertos a contribuir con productos candidatos, interpretación de datos y apoyo agronómico interregional.

BS: Realizar ensayos de campo en diversos países permite a los investigadores capturar una amplia gama de variables ambientales. Por ejemplo, un agente de control biológico eficaz en los trópicos húmedos puede no tener el mismo rendimiento en regiones áridas. Comprender estos matices es fundamental para desarrollar soluciones de aplicación universal. Asimismo, establecer redes internacionales de investigación puede facilitar el intercambio de datos y las mejores prácticas. La Alianza Global para la Agricultura Climáticamente Inteligente promueve la colaboración entre países para mejorar la resiliencia agrícola. Estas redes pueden ayudar a estandarizar metodologías y mejorar la fiabilidad de los resultados en diferentes regiones. Y, muy importante también, implementar circuitos de retroalimentación donde los agricultores reportan sus experiencias con productos biológicos puede proporcionar datos valiosos en tiempo real. Esta información de base puede fundamentar futuras investigaciones y desarrollos de productos, garantizando que las soluciones se basen en realidades prácticas. Por ejemplo, los ensayos dirigidos por agricultores pueden brindar información sobre la dinámica local de las plagas y la eficacia de los controles biológicos.

P: ¿Qué buscan en nuevos inertes para respaldar la eficacia, la vida útil y la formulación de productos biológicos? ¿Qué datos necesitan?

LO: Buscamos inertes que mejoren la estabilidad, protejan la viabilidad microbiana y favorezcan la liberación controlada. Necesitamos de los proveedores datos de compatibilidad, información de seguridad y resultados de rendimiento en distintos rangos de temperatura y humedad.

BS: En Rainbow Bio sabemos que los inertes a menudo se pasan por alto, pero desempeñan un papel crucial en la formulación de productos biológicos. Los inertes ideales deberían mejorar la estabilidad de los ingredientes activos, optimizar la administración de estos agentes a los organismos objetivo y ser no tóxicos para los organismos benéficos. Por ejemplo, el uso de polímeros biodegradables como portadores puede mejorar la eficacia de los inóculos microbianos y minimizar el impacto ambiental.

Se necesitan estudios exhaustivos para evaluar las interacciones entre los inertes y los ingredientes activos. Esto incluye evaluar cómo los inertes afectan la viabilidad microbiana en diversas condiciones de almacenamiento y su comportamiento en diferentes tipos de suelo. Además, comprender el potencial de los inertes para influir en la química y la biología del suelo es esencial para la sostenibilidad a largo plazo. A medida que crece el mercado de productos biológicos, las agencias reguladoras examinan cada vez más la seguridad y la eficacia de los inertes. Las empresas deben invertir en investigación para obtener datos sólidos que respalden el uso de estos materiales, garantizando así el cumplimiento de la normativa en constante evolución. Por ejemplo, la normativa de la UE sobre biopesticidas exige datos exhaustivos sobre los ingredientes inertes, lo que impulsa a las empresas a innovar en este ámbito.

P: ¿Qué busca en los aditivos innovadores que mejoran los bioproductos y qué información necesita?

LO: Valoramos los aditivos que mejoran la adhesión, la persistencia o la actividad sinérgica. Los datos clave incluyen el modo de acción, la interacción con organismos vivos y su estatus regulatorio.

BS: Los aditivos pueden cumplir múltiples propósitos, como mejorar la adhesión de productos biológicos a las superficies de las plantas, mejorar la solubilidad de los ingredientes activos o estabilizar las formulaciones frente a la degradación ambiental. Por ejemplo, el uso de surfactantes naturales derivados de extractos vegetales puede mejorar la capacidad de propagación de los productos microbianos en las superficies de las hojas, aumentando así su eficacia. Por lo tanto, para evaluar el impacto de los aditivos, se deben establecer protocolos de prueba rigurosos. Esto incluye ensayos de campo que midan no solo la eficacia del producto biológico, sino también su impacto en el rendimiento, la salud y la resistencia a plagas y enfermedades de los cultivos. Los estudios a largo plazo pueden ayudar a determinar la sostenibilidad de estos aditivos en los sistemas agrícolas. Además, a medida que crece el mercado de bioproductos, es crucial educar a los consumidores sobre los beneficios de los aditivos innovadores. La transparencia en el etiquetado y la comercialización puede contribuir a generar confianza y fomentar la adopción entre los agricultores. Por ejemplo, los estudios de caso que muestran aplicaciones exitosas de aditivos pueden servir como testimonios convincentes.

P: ¿Cuáles son las preocupaciones sobre la acumulación a largo plazo de microbios introducidos en los ecosistemas del suelo?

LO: Esta es una preocupación válida. Las empresas responsables deben monitorear la persistencia y garantizar que las cepas no desplacen a las comunidades indígenas. La mayoría de los microbios comerciales se desintegran naturalmente tras su aplicación, pero los estudios ecológicos a largo plazo son esenciales y los apoyamos firmemente.

BS: La introducción de microbios no autóctonos puede provocar cambios en las comunidades microbianas del suelo, lo que podría alterar los equilibrios ecológicos establecidos. La investigación debe centrarse en comprender los impactos a largo plazo de estos productos en la salud del suelo, incluyendo el ciclo de nutrientes, la descomposición de la materia orgánica y las interacciones planta-microbio. Por ejemplo, estudios han demostrado que la aplicación repetida de ciertos inóculos microbianos puede reducir la diversidad de las comunidades microbianas del suelo. Implementar programas de monitoreo que evalúen la diversidad y la función microbiana del suelo a lo largo del tiempo puede proporcionar información sobre los efectos acumulativos de los productos biológicos. Técnicas como la metagenómica pueden ayudar a identificar cambios en las poblaciones microbianas y sus capacidades funcionales, lo que permite estrategias de gestión adaptativas. Para mitigar los posibles impactos negativos, prácticas como la rotación de cultivos, los cultivos de cobertura y el uso de inóculos microbianos autóctonos pueden ayudar a mantener la salud del suelo y la biodiversidad. La investigación sobre los efectos sinérgicos de la combinación de microbios autóctonos y no autóctonos también puede proporcionar vías para una aplicación sostenible.

P: ¿Cómo deberían las empresas biológicas ser honestas acerca de las condiciones ideales para el rendimiento?

LO: La transparencia es fundamental. Las empresas deben comunicar claramente los umbrales ambientales (pH del suelo, temperatura, calidad del agua, residuos) y ofrecer expectativas realistas. Esto genera confianza y garantiza el éxito de los productos cuando se utilizan correctamente.

BS: Las empresas deben priorizar la transparencia en sus estrategias de marketing, proporcionando información clara y accesible sobre las condiciones en las que sus productos son eficaces. Esto incluye directrices detalladas sobre las dosis de aplicación, el momento oportuno y las condiciones ambientales. Por ejemplo, las empresas podrían publicar estudios de caso que demuestren el rendimiento del producto en diversas condiciones. Por lo tanto, estas acciones generarán confianza en los agricultores: establecer una reputación de honestidad puede mejorar la lealtad y la confianza de los clientes. La interacción con los agricultores a través de programas educativos y demostraciones de campo puede ayudar a reducir la brecha entre la investigación científica y la aplicación práctica. Por ejemplo, organizar talleres donde los agricultores puedan ver los productos en acción puede fomentar un sentido de comunidad y el aprendizaje compartido.

El cumplimiento de las normas regulatorias y las mejores prácticas en el desarrollo y la comercialización de productos puede contribuir a garantizar que las afirmaciones estén fundamentadas. Colaborar con los organismos reguladores para establecer directrices claras puede facilitar el acceso al mercado y la confianza del consumidor.

P: ¿Cuál es el mayor desafío regulatorio en el mercado de bioestimulantes en su región?

LO: El principal desafío es la falta de armonización. Los requisitos varían considerablemente entre países, lo que provoca retrasos y aumenta los costos. Un marco regulatorio más claro y consistente aceleraría considerablemente la innovación y la comercialización.

BS: El mercado de bioestimulantes suele caracterizarse por una diversidad de regulaciones que varían según el país y la región. Las empresas deben sortear estas complejidades para garantizar el cumplimiento, lo que puede requerir muchos recursos y mucho tiempo. Por ejemplo, la EPA de EE. UU. tiene directrices específicas para biopesticidas que difieren de las de la UE, lo que complica el comercio internacional. Promover definiciones más claras y regulaciones estandarizadas puede ayudar a agilizar el proceso de aprobación de bioestimulantes. La colaboración con los responsables políticos y las partes interesadas de la industria puede facilitar el desarrollo de un marco regulatorio cohesivo que respalde la innovación, a la vez que garantiza la seguridad y la eficacia. La colaboración internacional puede ayudar a armonizar las regulaciones y facilitar el intercambio de conocimientos y mejores prácticas. Organizaciones como el Consejo Internacional de la Industria de Bioestimulantes desempeñan un papel crucial en la promoción del diálogo entre las partes interesadas.

P: ¿Mejoraría el futuro de los productos biológicos si pasamos de un modelo industrial a un enfoque basado en la comunidad?

LO: Ambos enfoques son valiosos. La producción industrial garantiza la escala, la calidad y la consistencia, mientras que las iniciativas comunitarias pueden apoyar la adaptación y la educación local. Un modelo híbrido —innovación impulsada por la industria combinada con la participación local— puede ofrecer los mejores resultados.

BS: En mi opinión, un enfoque comunitario enfatiza la importancia del conocimiento y las prácticas locales en el desarrollo y la aplicación de productos biológicos. Involucrar a los agricultores en el proceso de investigación puede generar soluciones más relevantes y eficaces en sus contextos específicos. Por ejemplo, las iniciativas de investigación participativa pueden empoderar a los agricultores para probar y adaptar productos biológicos en función de sus desafíos específicos.

En segundo lugar, la colaboración entre agricultores, investigadores y servicios de extensión puede fomentar la resiliencia en los sistemas agrícolas. Por ejemplo, la colaboración entre agricultores proporciona información valiosa sobre el rendimiento de los productos biológicos en las condiciones locales, lo que conduce a prácticas más eficaces y sostenibles. Un enfoque comunitario puede mejorar los servicios ecosistémicos, como la polinización, la salud del suelo y la retención de agua, al promover prácticas que favorezcan la biodiversidad. El fomento de prácticas agroecológicas puede conducir a ecosistemas más saludables y a una mayor productividad agrícola.