Perspectivas globales: Líderes de la Asociación LATAM hacia 2026
AgriBusiness Global preguntó 25 líderes de asociaciones de todo el mundo para identificar dos cambios esperados para 2026 y cómo esos cambios impactarán la agricultura global y su región.
En este artículo, los líderes de asociaciones latinoamericanas destacan dos cambios esperados para 2026 que afectarán a la agricultura global y regional y analizan sus implicaciones en la región.
Luis Carlos Ribeiro
Director ejecutivo
Asociación Nacional de Empresas de Productos Fitosanitarios (AENDA)
En Brasil, contamos con excelentes iniciativas que motivan tanto a empresas como a agricultores. El uso de semillas certificadas, el rápido crecimiento del uso de productos biológicos con resultados excepcionales, la adecuada preparación y corrección del suelo con cal, fertilizantes y nutrientes, el momento de siembra adecuado, el riego apropiado y el monitoreo continuo de los cultivos por parte de profesionales experimentados han contribuido a un aumento constante de la productividad año tras año. Existen datos sólidos que demuestran que los agricultores están logrando mayores rendimientos en la misma superficie cultivada, lo que demuestra que los resultados de las investigaciones realizadas por instituciones destacadas como EMBRAPA, institutos estatales de investigación, universidades y empresas privadas se están trasladando con éxito al campo.
El pronóstico de producción es de 355 millones de toneladas, lo que representa un aumento de 11 TP3T. Este crecimiento es modesto, pero positivo, considerando posibles efectos climáticos como La Niña, que podría afectar principalmente a la región sur. Se espera que la producción de soja aumente en 3,51 TP3T, alcanzando los 178 millones de toneladas.
En resumen, dos puntos clave para 2026 son, sin duda, la implementación de los nuevos marcos regulatorios recientemente promulgados: la nueva Ley de Plaguicidas (Ley N.º 14.785/23), la Ley de Bioinsumos (Ley N.º 15.070/24) y la implementación de la Ley de Autocontrol (Ley N.º 14.515/22). Estos facilitarán una mejor planificación para los productores, permitiéndoles adoptar estrategias de gestión de cultivos más específicas: usar productos solo cuando sea necesario, emplear variedades de maduración temprana (como la soja), combinar productos biológicos al inicio del ciclo y, cuando aumente la presión de plagas, intervenir con productos químicos disponibles en el mercado, siempre bajo la supervisión de un agrónomo.
Thiago Delgado
Presidente
Asociación Nacional para la Promoción e Innovación de la Industria Biológica (ANPII Bio)
El primer desafío de los biofertilizantes y el biocontrol en Brasil para 2026 es establecer la reglamentación de la Ley de Bioinsumos, aprobada en 2024, que establece reglas específicas para estos insumos, diferenciándolos de los productos químicos.
El segundo desafío es la consolidación de este mercado, que hoy cuenta con más de 250 empresas de insumos biológicos, empresas químicas que migran al segmento biológico y una oferta de productos que supera la demanda actual. Esto hace esencial que las industrias se adapten a esta nueva realidad.
Carolina Vargas
Director ejecutivo
Asociación Colombiana de Bioinsumos (ASOBIOCOL)
Desde la perspectiva de ASOBIOCOL, se prevé que dos importantes transformaciones continuarán transformando la industria de protección de cultivos de Colombia para 2026. Estos cambios están impulsados por la evolución de los marcos regulatorios, las crecientes exigencias de la Unión Europea en relación con los límites máximos de residuos (LMR) y la creciente preocupación por el medio ambiente. Además, la adopción de tecnologías innovadoras se perfila como un factor diferenciador clave, especialmente para los cultivos destinados a la exportación.
El primero es una mayor adopción de productos biológicos para la protección de cultivos. Habrá un aumento significativo en el uso de productos de control biológico, como biopesticidas, microbios benéficos y depredadores naturales. Colombia está adoptando cada vez más prácticas agrícolas sostenibles, no solo en respuesta a las demandas del mercado externo, sino también a las crecientes expectativas de los consumidores nacionales de productos con menos residuos químicos. Se espera que este cambio acelere la adopción de bioproductos en cultivos de exportación clave como el café, el banano y el aguacate. Como resultado, anticipamos un aumento en la producción y formulación de biopesticidas para satisfacer esta creciente demanda.
En segundo lugar, se fortalecerán los marcos de gestión integrada de cultivos (GIC). Para 2026, la formalización y la implementación generalizada de los marcos de GIC se convertirán en una prioridad en todo el sector agrícola. Este cambio está impulsado por la demanda de prácticas sostenibles por parte de los consumidores, así como por la necesidad de alinearse con las normas ambientales internacionales y reducir la dependencia de los insumos químicos. Para apoyar esta transición, se hará hincapié en la capacitación de agricultores, la mejora de los servicios de extensión y la promoción del uso de la biotecnología, los agentes naturales de control de plagas y la aplicación selectiva de plaguicidas cuando sea necesario. Este enfoque no solo mejorará la productividad, sino que también contribuirá a la sostenibilidad ambiental a largo plazo del sector agrícola.
Mauricio D`Acunti
Presidente
Cámara Nacional de Fertilizantes y Agroquímicos del Uruguay (CANAFFI)
En cuanto a los grandes cambios previstos para 2026, sin duda, se encuentra la implementación de la digitalización completa del proceso de registro de agroquímicos en Uruguay. Esta ha sido nuestra principal preocupación para finales de este año, con varias reuniones mantenidas con autoridades gubernamentales. Nos han informado sobre los nuevos requisitos que se establecerán en el nuevo software y para asegurarnos de que no se produzcan cambios importantes.
El nuevo software se ha retrasado varios meses debido a estas conversaciones. Se espera que esté listo y que todas las empresas puedan presentar sus registros para el primer trimestre de 2026. En materia regulatoria, la idea es que el nuevo software brinde mayor agilidad y claridad a las normas para todos los actores del Ministerio de Agricultura de Uruguay.
Federico Landgraf
Director ejecutivo
Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE)
En CASAFE, creemos que el año 2026 en Argentina estará marcado por dos grandes transformaciones: la consolidación tecnológica de los productos biológicos y la modernización del marco regulatorio nacional. En primer lugar, los bioinsumos seguirán cobrando relevancia como herramientas complementarias a los productos químicos. Este progreso también estará impulsado por la incorporación de tecnologías de precisión que permitirán un uso más eficiente y responsable de los insumos. Estos productos se consolidarán como parte de un sistema integrado de gestión de cultivos, esencial para maximizar la productividad y reducir el impacto ambiental.
En segundo lugar, la entrada en vigor del nuevo sistema regulatorio establecido por las Resoluciones SENASA 458/2025 y 843/2025 representará un cambio de paradigma en la gestión de los productos fitosanitarios. Este sistema mantiene el rigor científico y técnico que caracteriza al marco argentino, a la vez que agiliza los trámites administrativos y fortalece la supervisión. Entre sus principales innovaciones se encuentra la creación de un mecanismo de registro mediante referencia regulatoria a países con alta vigilancia, lo que evita duplicaciones innecesarias y acelera la disponibilidad de nuevas tecnologías, sin comprometer los estándares de seguridad sanitaria ni ambiental.
También establece plazos de procesamiento definidos, refuerza la trazabilidad mediante documentación digitalizada y consolida un Consejo Consultivo donde el SENASA y el sector privado apoyarán conjuntamente la implementación del reglamento. En CASAFE, apoyaremos estos avances mediante programas de capacitación y asistencia técnica en buenas prácticas agrícolas y digitalización, garantizando que tanto productores como autoridades puedan adoptar estas innovaciones de forma segura, eficiente y transparente.
José Perdomo
Presidente
CropLife Latinoamérica
El primer gran cambio en América Latina es la integración de biopesticidas en las estrategias de protección de cultivos. El proceso de registro de productos químicos y biológicos sigue siendo largo y complejo, lo que puede retrasar la entrada al mercado. Sin embargo, a medida que evolucionan los marcos regulatorios y los agricultores buscan cada vez más soluciones sostenibles, la adopción de biopesticidas se está acelerando en toda la región.
El segundo cambio significativo es la creciente adopción de la agricultura digital y de precisión para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad. El uso de herramientas digitales, análisis de datos y tecnologías de aplicación de precisión está transformando la forma en que los agricultores gestionan los insumos, monitorean la salud de los cultivos y reducen el impacto ambiental.
Además, observamos una expansión del mercado en Brasil, Argentina, Perú, Chile y Colombia, junto con la persistencia de desafíos en la resistencia a las plagas, lo que impulsa una mayor innovación en el manejo integrado de plagas (MIP). Finalmente, debemos considerar el impacto de los fenómenos meteorológicos extremos, como sequías e inundaciones, que pueden afectar los rendimientos, interrumpir las cadenas de suministro de insumos y aumentar la presión de plagas y enfermedades.
Gabriel Ormeño Hofer
Presidente
Asociación Comercial de Importadores y Productores de Productos Fitosanitarios, Fertilizantes y Bioestimulantes para la Agricultura (IMPPA AG)
El mercado chileno de productos fitosanitarios ya muestra una clara tendencia: si bien los productos químicos sintéticos aún dominan (alrededor de 68% del mercado en 2024), se proyecta que los productos biológicos crecerán a una tasa anual compuesta de ~9,2% hasta 2030. Esto tiene consecuencias estructurales para la industria que incluyen la creciente presión de los compradores internacionales para exportar productos con LMR más estrictos, lo que impulsa la sustitución o relegación de ingredientes activos con mayores residuos.
En segundo lugar, implica un cambio tecnológico (y de la cadena de valor) hacia formulaciones biológicas, bioestimulantes, control biológico de plagas y productos con residuos casi nulos. Para los proveedores del mercado, esto implica invertir en I+D de bioproductos, diferentes estrategias de formulación, redes de distribución adaptadas y capacitación técnica para el uso de estos nuevos insumos.
En resumen, en 2026 veremos una parte creciente del negocio orientada hacia productos fitosanitarios más ecológicos, lo que cambiará tanto la oferta (insumos) como la demanda (agricultores, agroexportadores).
Martín Fueyo Mac Donald
Presidente
Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos (UMFFAAC)
Como Presidente de la Junta Directiva de la UMFFAAC para el período 2026-2027, asumir el liderazgo en un momento tan trascendental para nuestro sector es a la vez un honor y un desafío. El año 2026 se definirá por una profunda maduración de nuestra industria frente a un entorno global desafiante.
En cuanto a los dos cambios más importantes en la industria para 2026, primero, nos enfrentamos a la estabilización estratégica del comercio global, centrada en la rentabilidad del productor. Sabemos que segmentos clave como la caña de azúcar, el tomate, el maíz, el trigo y la papa atraviesan momentos difíciles debido a la volatilidad de los precios internacionales. El cambio fundamental que observamos es que la industria ya no puede limitarse a ofrecer el precio más bajo en insumos. Debemos transferir valor real. El cambio radica en que, como industria mexicana, consideramos al agricultor como un socio que necesita tecnología útil para sobrevivir y prosperar con márgenes de beneficio ajustados.
El segundo cambio es la profesionalización regulatoria y la evolución hacia la sostenibilidad. Estamos pasando de un mercado basado en el volumen a uno de calidad y responsabilidad. Para 2026, la tendencia irreversible es la consolidación de una industria que cumple estrictamente con las regulaciones. Esto va de la mano con la evolución de nuestras carteras hacia ofertas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. No se trata solo de un requisito regulatorio, sino de una demanda social global que nuestra industria asume con compromiso.
Explore cómo los líderes de asociaciones en otras regiones esperan que se desarrolle el 2026 en el resto de este año. serie global.