Por qué la sanidad vegetal se está volviendo esencial en la agricultura latinoamericana.

In Brazil, an employee conducts trials at the Rovensa Next Global Research and Innovation Center for Biosolutions at Hortolândia, which is nearby the company’s new fermentation plant in Monte Mor.

En Brasil, un empleado realiza ensayos en el Centro Global de Investigación e Innovación Rovensa Next para Biosoluciones en Hortolândia, que está cerca de la nueva planta de fermentación de la empresa en Monte Mor.

En toda América Latina, la adopción de productos para la salud vegetal por parte de los agricultores está aumentando para restaurar la función del suelo, diversificar las estrategias de control de plagas y enfermedades, e impulsar la eficiencia de los cultivos en medio de un clima cada vez más variable.

“No se trata simplemente de una innovación tecnológica, sino de un cambio profundo en los sistemas de producción, que combina rigor científico, sostenibilidad económica y responsabilidad intergeneracional”, afirma José Manuel González Petit, director de LATAM en Rovensa Siguiente.

El crecimiento del mercado de productos fitosanitarios en Latinoamérica es también resultado de las políticas relacionadas con los límites máximos de residuos (LMR) para regiones como la UE, adonde se exportan muchos cultivos latinoamericanos.

“La tendencia es utilizar más productos biorracionales que no dejen residuos en las frutas y verduras exportadas”, dice Gabriel Ormeño Hofer, gerente general de Chile Anasac SA. “Las exigencias del mercado, especialmente en Europa, son cada vez más restrictivas en lo que respecta a los LMR (límites máximos de residuos).”

Artículos principales
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Descripción general del mercado

Históricamente, los actores europeos han dominado el mercado de los bioestimulantes, pero según el Informe Global 2025 de DunhamTrimmer, "América Latina ha consolidado su posición como el mercado líder tanto en valor como en crecimiento, y Brasil aporta la mitad de los ingresos de la región".“

Manel Cervera, socio gerente y director comercial en DunhamTrimmer, Se señala el auge de campeones locales fuertes como una de las razones de este cambio.

“Hemos visto cómo las empresas locales desarrollan sus productos y aprovechan el conocimiento de los marcos regulatorios, administrativos y políticos adecuados, así como el acceso a las materias primas”, afirma Cervera. “También influye el profundo conocimiento y la conexión con los actores locales y el canal de distribución local”.”

Además de Brasil, González Petit señala que Argentina, Perú, Chile, Colombia y Ecuador también lideran la adopción de estas tecnologías, desarrollando cada uno fortalezas de aplicación específicas según sus cultivos y regiones predominantes. Agrega que estos países, junto con Centroamérica, están adquiriendo una posición cada vez más destacada en cuanto a exportaciones de alimentos a Estados Unidos y Europa, debido a los aranceles impuestos a países históricamente importantes exportadores y al nuevo acuerdo de libre comercio del Mercosur con la Unión Europea.

Regulación: Un desafío clave en Latinoamérica

La normativa sigue siendo un obstáculo clave para la comercialización de este tipo de productos en Latinoamérica.

Por un lado, el gobierno brasileño ha clarificado y simplificado el marco regulatorio, afirma Sarah Reiter, vicepresidenta ejecutiva de BioConsortia.

“En los últimos años, Brasil ha contado con mecanismos muy claros para regular el biocontrol, los biofertilizantes y los bioestimulantes, y creo que eso les da una ventaja frente a otros países en ese ámbito, donde la situación no está del todo clara”, afirma Reiter.

En Chile, en el otro extremo del espectro, solo existe un conjunto de regulaciones que abarca todos los productos que eliminan hongos, bacterias, plagas, malezas y reguladores del crecimiento, afirma Ormeño Hofer.

“Esperamos con ansias la separación de los productos biológicos de los de síntesis química”, afirma Ormeño Hofer. “Hoy, para entrar al mercado chileno y tener éxito, se necesita paciencia, datos completos para registrar cualquier tipo de producto —el proceso dura entre cuatro y cinco años— y, sobre todo, un canal de acceso, que en Chile es bastante limitado”.”

Otros países están trabajando para solucionar estos obstáculos regulatorios.

En Argentina, por ejemplo, el marco regulatorio para los productos fitosanitarios está experimentando una transformación, según Federico Alonso-Hidalgo, gerente general de Gleba SA.

“Las autoridades están revisando los procesos de registro existentes con el objetivo de reducir la burocracia y mejorar la eficiencia”, afirma Alonso-Hidalgo. “Si bien estas reformas aún están en curso, podrían acortar los plazos de aprobación y mejorar el acceso de los agricultores a las nuevas tecnologías”.”

Con la mirada hacia el futuro

Como un factor que podría revolucionar el mercado en el futuro, DunhamTrimmer destaca el mercado emergente de moléculas bioestimulantes únicas, centrándose en productos que ofrecen mayor especificidad y una eficacia más constante (con menor dependencia de las condiciones agronómicas), lo que podría impulsar su adopción a gran escala en cultivos extensivos y cereales.

“Los bioestimulantes están más ligados que otros insumos agrícolas a las condiciones agroclimáticas, por lo que si las empresas comienzan a desarrollar moléculas y metabolitos más concretos, pueden ofrecer resultados de alta eficacia de forma más consistente y reproducible”, afirma Cervera. “Necesitamos ver si estas empresas pueden desarrollar productos comercialmente viables, pero si lo logran, podría suponer un cambio radical”.”