Por qué el manejo integrado de cultivos es la nueva norma en Latinoamérica

Debido a las crecientes restricciones de productos por la resistencia de las malezas, las regulaciones y los menores límites máximos de residuos impuestos por los países importadores, el manejo integrado de cultivos (MIC) ya no es una práctica opcional para los productores latinoamericanos. Se está convirtiendo en la norma en toda la región.

Como tal, Daniel Traverso, Como tal, Daniel Traverso, Vicepresidente de Corporación Internacional Anasac El director de Anasac Colombia Ltda, Anasac México, afirma que se ha producido un rápido crecimiento en productos biorracionales, bioestimulantes y programas integrados que combinan productos químicos tradicionales con nuevas tecnologías en toda la región de Latinoamérica.

“Las estrategias de protección de cultivos deben centrarse cada vez más en ayudar a las plantas a tolerar el estrés, y no solo en controlar las plagas”, afirma Traverso.

Sin embargo, Traverso afirma que, con los productos biológicos, la calidad varía mucho, por lo que la confianza de los agricultores es un problema importante.

En el reciente Cumbre Comercial Global de Agronegocios™, Sebastian Bachem, director ejecutivo de Acumont, Durante su presentación, abordó el tema de la dificultad para ganarse la confianza de los agricultores.

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“Las empresas suelen cometer errores en este ámbito”, afirma Bachem. “Prueban productos de control biológico bajo una presión muy alta de enfermedades o plagas, a menudo con variedades muy susceptibles, y concluyen que no funcionan. Este enfoque no representa la práctica agrícola habitual. O bien, hacen prácticamente lo contrario: lanzan un producto con muy pocos ensayos y no logran comprender por qué su rendimiento no cumple con las expectativas de los agricultores’.”

Javier Chavarro, un profesional experimentado del sector agroindustrial con amplia trayectoria en el sector agrícola latinoamericano, añade que el enfoque de Manejo Integrado de Plagas (MIC) es técnicamente más complejo, por lo que existe una creciente dependencia de asesores técnicos locales y apoyo en el terreno para que los agricultores tengan éxito con los productos.

Para las empresas de productos sintéticos que deseen diversificar su cartera y lanzarse en la región de Latinoamérica, Bachem sugiere que busquen un socio minorista agrícola especializado en productos biológicos.

“Muchos distribuidores agrícolas no tienen ni el tiempo ni los recursos necesarios para brindar a los productos biológicos la atención que requieren para alcanzar su máximo potencial en la explotación”, afirma Bachem. “Una empresa de distribución especializada puede ser una excelente alternativa. Hay muchas en Europa, y vemos que las empresas de productos biológicos están invirtiendo en distribución porque comprenden que a muchos distribuidores agrícolas les resulta difícil integrar con éxito los productos biológicos en sus carteras de productos”.”

De cara al futuro, es probable que el concepto de ICM gane aún más terreno.

“El control integrado de plagas es un estándar del que hemos hablado con nuestras asociaciones”, dice Nicolas Potrie, Director de TAFIREL. “Las empresas están diversificando sus productos con productos biológicos porque la tendencia del mercado apunta en esa dirección: utilizar menos productos químicos y añadir más productos biológicos.”