Germán Guillem de Veganic ofrece tres consejos clave para desarrollar una gestión integrada

Germán Guillem, Director de Estrategia para Norteamérica y Cuidado de Alimentos de Veganic
La gestión integrada es cada vez más frecuente en la industria. Para anticiparse a esta tendencia, Veganic desarrolló Veganic Food Care, una iniciativa que conecta a Veganic con agricultores y minoristas mediante programas avanzados de gestión integrada de plagas (MIP) y salud del suelo, lo que permite una reducción significativa del uso de productos químicos sintéticos sin comprometer la productividad ni la rentabilidad.
Germán Guillem, Director de Estrategia para Norteamérica y Cuidado de Alimentos de Veganic, comparte sus tres consejos principales para desarrollar una iniciativa de gestión integrada de plagas.
1. Construya el sistema en torno a resultados mensurables, no solo a buenas intenciones
Una iniciativa de MIP eficaz debe ir más allá de reducir los insumos: debe demostrar eficacia, productividad y mejora ambiental con datos.
En Veganic Food Care, diseñamos protocolos completos de MIP y salud del suelo que se miden a través de KPI claros: eficacia del control de plagas, reducción de ingredientes activos sintéticos, niveles de residuos (LMR), rendimiento, ROI, mejora del microbioma e impacto ambiental utilizando el modelo Cornell EIQ.
Por ejemplo, en ensayos de campo en Almería (España), nuestro protocolo IPM logró:
- Mismo nivel de eficacia de control contra plagas y enfermedades
- 10 veces menos residuos en la cosecha
- Más de 65% de reducción del impacto ambiental
- 60% reducción de ingredientes químicos activos
- Productividad y rentabilidad mantenidas
La sostenibilidad debe estar científicamente validada y ser económicamente viable. Sin pruebas medibles, su adopción a gran escala se dificulta.
2. Integrar toda la cadena de valor: desde el campo hasta el supermercado
La verdadera transformación del MIP no puede ocurrir de forma aislada. Requiere la coordinación entre productores, equipos técnicos, distribuidores y minoristas.
Veganic Food Care fue diseñado como un modelo colaborativo que conecta:
- Productores que implementan protocolos de MIP en el campo
- Especialistas técnicos que brindan apoyo agronómico continuo
- Socios de distribución que suministran herramientas de biocontrol y salud del suelo
- Supermercados que buscan menores residuos, cumplimiento normativo y consistencia en el suministro
Los minoristas exigen cada vez más transparencia, trazabilidad y reducción de residuos químicos. Al alinear los programas agronómicos con estas expectativas desde el principio, garantizamos que los objetivos de sostenibilidad se traduzcan en seguridad comercial y menor riesgo reputacional.
Una iniciativa de IPM se vuelve escalable cuando resuelve desafíos tanto para los productores como para los minoristas simultáneamente.
3. Fortalecer la salud del suelo y de las plantas como base del control de plagas
El MIP no debe centrarse únicamente en eliminar las plagas: debe mejorar la resiliencia biológica del agroecosistema.
Nuestro enfoque combina:
- Protocolos avanzados de manejo integrado de plagas foliares que utilizan herramientas de biocontrol, insectos beneficiosos e insumos cuidadosamente seleccionados
- Estrategias de regeneración de la microbiota del suelo utilizando microorganismos benéficos
- Sustitución progresiva de la química sintética por alternativas biológicas
Cuando la microbiología del suelo mejora y la asimilación de nutrientes (NPK y micronutrientes) se vuelve más eficiente, los cultivos muestran mayor vigor, tolerancia al estrés y crecimiento equilibrado, reduciendo naturalmente la presión de plagas y enfermedades.
El MIP es más poderoso cuando pasa de un modelo reactivo a un enfoque preventivo, regenerativo y sistémico.
Desarrollar una iniciativa de MIP como Veganic Food Care requiere rigor científico, colaboración a lo largo de la cadena de valor y un compromiso a largo plazo con la sostenibilidad medible.
El objetivo es claro: control eficaz de plagas, reducción significativa de productos químicos sintéticos, mejora de la seguridad alimentaria, menor impacto ambiental, manteniendo al mismo tiempo la productividad y la rentabilidad de los agricultores.
El futuro de los alimentos debe ser más seguro, más transparente y mejor para las generaciones venideras.