La nueva Europa
La batalla de dos años por los criterios de evaluación en el UE terminó en enero con un compromiso, pero la industria sigue preocupada.
Más del 83 por ciento de los fabricantes, distribuidores y compañías reguladoras dicen que las nuevas reglas afectarán sus negocios de alguna manera, según un informe en línea. Encuesta del lector FCI. Alrededor del 17 por ciento de los encuestados dice que las nuevas reglas no afectarán sus negocios.
En el corazón de la nueva legislación se encuentra la transición a la evaluación de sustancias según criterios basados en el peligro en lugar de los criterios tradicionales basados en el riesgo, que consideran cómo se usa una sustancia química, así como la tasa de aplicación. Las nuevas reglas evitarán que un producto vuelva a registrarse si tiene el potencial de alterar el sistema endocrino, incluso si la tasa de aplicación del producto lo hace inofensivo para los productores, los consumidores y el medio ambiente.
¿Por qué es esto injusto? Paul Leonard, relaciones corporativas y gubernamentales para la protección de cultivos para BASF lo explica así: Los automóviles son peligrosos (alrededor de 1 millón de personas mueren en accidentes automovilísticos cada año). Pueden ser instrumentos de asesinato e incluso agentes de bajas masivas. Pero los efectos atenuantes de la infraestructura y las normas de tránsito crean un entorno de uso seguro y aportan beneficios considerables a nuestras sociedades.
Y esa es la verdadera decepción de los nuevos criterios de corte: perderemos algunas químicas que ayudaron a mitigar la resistencia y / o reforzar los rendimientos. “Los criterios podrían resultar en la pérdida de una serie de sustancias activas, lo que podría socavar los programas integrados de manejo de plagas, la producción de alimentos y la asequibilidad”, dice Sabine Hoffmann, portavoz de Syngenta Protección de cultivos.
Aunque los nuevos criterios no se aplicarán a las sustancias hasta que expiren sus registros actuales, está claro que muchos productos químicos, incluidos algunos triazoles y ditiocarbonatos, no estarán disponibles para la producción de alimentos en la UE durante demasiado tiempo. Y algunos esfuerzos de I + D también podrían verse comprometidos.
Pero el desarrollo más preocupante para la industria es la introducción de la metodología basada en peligros. El criterio de corte del disruptor endocrino es el primer paso, pero al igual que muchas agendas legislativas anteriores, muchos temen que no sea el último paso.
Vea nuestra cobertura completa de los nuevos criterios de registro de la UE en nuestro número de marzo.