¿Sobrevivirá a 2009?
Algunos de ustedes no harán negocios el próximo año. Ésa es la triste realidad del actual fiasco mundial al que los principales medios de comunicación se refieren salazmente como la crisis crediticia global. Sin un flujo constante de crédito para los gastos operativos, muchos productores y distribuidores no podrán pagar la protección de cultivos a la par del año pasado.
Algunos de ustedes comienzan a preocuparse. Según una encuesta en línea de Farm Chemicals International, 20% de los encuestados informaron que su negocio no sobrevivirá sin más liquidez de los mercados crediticios. Eso significa que uno de cada cinco de sus colegas, competidores, clientes o empresas de la cadena de suministro podría desaparecer.
Además, 30% de los encuestados dijeron que se ven obligados a reconsiderar sus operaciones comerciales; 16% dijo que pueden encontrar el dinero que necesitan, y 38% dijo que están haciendo negocios como de costumbre.
¿Qué significa esto? Por un lado, menos de ustedes leerán esta columna el próximo año. Algunos ya han caído. Y en un desafortunado tributo a la industria bancaria multinacional, el sector agroquímico continuará consolidándose a un ritmo bastante rápido ya que las empresas más pequeñas no logran generar suficiente flujo de efectivo para cubrir los costos operativos en ausencia de crédito.
Como sobrevivir
Para aquellos de ustedes que tienen reservas de efectivo, piensen en adquisiciones. A medida que las empresas más pequeñas ceden bajo el peso del exceso de inventario y la menor demanda en la primera mitad del año, las más grandes pueden encontrar acuerdos sobre activos que las fortalezcan cuando la demanda se recupere a fines de 2009 y 2010.
En segundo lugar, no deje que su cadena de suministro falle. Ahora es el momento de renegociar los contratos y, si es necesario, apoyar a sus proveedores más importantes para que pueda confiar en ellos cuando los productores tengan más confianza en los precios de los cultivos.
Finalmente, extienda líneas de crédito más largas a sus mejores clientes, ya sean fabricantes, productores o distribuidores. Los necesitará cuando el dinero comience a fluir nuevamente, y las líneas de crédito más largas imbuirán a sus clientes de confianza sobre sus respectivos negocios y la industria en su conjunto. Esa confianza es contagiosa y, en este momento, es incluso más difícil de encontrar que una línea de crédito.
¿Cómo están afectando los mercados de capitales a sus clientes y su negocio? Envíe sus historias al editor David Frabotta a [email protected].